Las primeras tentativas de Mercados Locales las encontramos en el siglo XVIII con las nuevas ideas ilustradas que aportaron soluciones a la necesidad de un edificio cerrado en lugar de mercados al aire libre. Dichas soluciones vienen sustentadas por proyectos de mejoras sanitarias llevadas a cabo en las ciudades europeas. Estas mejoras supusieron, no sólo mejoras urbanas y sanitarias, sino también en costumbres de modo de vida.
El mercado siempre se concibió como un gran edificio comunitario y por tanto, claramente de utilidad pública. En este sentido fueron los vecinos los que realizaron escritos al Ayuntamiento pidiendo un mercado de abastos.
Comments (0)
You don't have permission to comment on this page.